viernes, 10 de marzo de 2017

LA CONDENA DE LO ETERNO



Tu perfume huele a hierbas y alhelí
y la madeja de tus besos 
es esencia que enamora.
Dichosa vida la de los amantes
que estando en mutua proximidad,
sienten que una sola piel
es la que los envuelve.
Feérica su existencia,
pues se reconocen al mirarse las pupilas.
Sé que nunca serás mía
y condenado estoy a la contemplación
de tu encanto eterno y seductor.
De tal modo es que los dioses
humillan a quien por un instante
se atrevió a topar la Gloria
sólo a aquéllos reservada.
Tal experiencia junto al Arte
implica en buena cuenta
rasgar con insolencia
el mágico velo de lo Eterno.

©Gustavo Bonelli Vásquez

jueves, 12 de enero de 2017

UN CADEAUX



J' écris ces mots pour une femme très jolie
pour un bel être du paradis
donc pour une muse de ma vie ...

Bien qu'elle soit très realiste et vivante
je vois à ses yeux fascinants
j' écris si mové ... si inspiré

Elle est un trésor ...un trésor de cette vie
elle donne ce cadeaux ...bien pour moi ?
ne sais pas ...seulement sais sa beauté

Sa beauté d' ajourd' hui de demain et de sempre ...

Por Gustavo Bonelli
Todos los Derechos Reservados

lunes, 9 de enero de 2017

PESAR (Por Gustavo Bonelli)


Pesar hondo
qué fino llegas
con hilos suaves...
tú nada sabes
de mis ayeres
de mis hoyes
Pesar oscuro
tan húmedo
tan negro
tan solícito
tan ligero
pesar de pesares
Pesar de aquí
angustia pasajera
angustia eterna
que llegas
que te vas
que llegas a destiempo.
Y regio aprietas
comes lo que quieres
angustias y te vas
vuelves a por mí
vuelves con tus garras
atenazas, desgarras.
Pesar de locura
te quedas mucho
te quedas a deshora
desbaratas alegrías
amenazas mis sonrisas
pesar maldito de la vida.
Ríes muy muy lejos
y tus risas acogotan
tu serenidad destruye
pesar maldito que recorre
mi torrente vital cual boa
constrictora, cual culebra
Eres sólo calma chicha
un hogaño tan sereno
eres maldito sino sosegado
que no me pertenece
que no es mío
que no atiende a mi divino antaño
Maldito pesar tan bajo
retorcido, bestial y asqueroso
te detesto, te aborrezco con hondura
pesar de esta vida tan lasciva
pesar amenazante y constrictor
yo conjuro tu bajeza,
yo te quiero destruir!

Por Gustavo Bonelli Vásquez
Todos los Derechos Reservados

viernes, 6 de enero de 2017

A la muerte de mi padre


Estoy apaciguando
estas aguas tormentosas
cual estanque,
fangoso de detritus.

Al saliente del jardín,
bordeé esos contornos
floridos, cadenciosos,
en la resolana aquella.

Esta tarde me acompañan
mi recato y mi sombra,
esa pasmosa proyección
de mis pesares
y no quiero despertar,
quiero seguir divagando
libre de ataduras,
por un instante más...

©Gustavo Bonelli
Todos los derechos reservados.

miércoles, 4 de enero de 2017

MÁS NOS VALE



Más nos vale sentir el crujir de las entrañas uno o dos días, que no sentir crepitar nada en el magín, que no hallar esos benditos estremecimientos que se agolpan solo en el alma de aquellos elegidos que se refugian en las nobles y generosas páginas de los amados libros que, cual si fueran canes fieles, siempre están prestos a consolarnos con sus sabias enseñanzas y ternuras: es la educación sentimental por excelencia, aquella de la cual nos hablara ya el genio Gustave Flaubert, es la reconvención plena de amor de un Sarmiento y el noble y dulce sentimiento escondido de un Vallejo en un canto dulce y a la vez triste, pletórico de gozo... y a la vez de un vacío sin fin,


Lima, noviembre de 2014

Por Gustavo Bonelli V.
Derechos Reservados

SENSUALIDAD



Tu sensualidad escondida
bajo tus pliegues ondeados
atesoran el son que te cubre ...
La aurora despunta
y en tu vientre
se mece el sueño de anoche.
Más abajo, se adivina el ser que te dio vida
contonease un haz de luces
y tu dulce mariposa aletea
Tu bendito ser alado
empieza a moverse
abajo, entre tus tiernos báculos
Y en medio, tu selva enmarañada
anuncia la llegada del alba
herida por la Diana...

©Gustavo Bonelli
Derechos Reservados

jueves, 29 de diciembre de 2016

MUSA PRIMIGENIA


La amé en silencio antes de que naciera aún,
cuando los versos no salían de mi boca...
Ella, hecha toda de cal y cuento, cual racimos verdes de recia uva.
La amé y no la toqué. Mi alborada no se tiñó con su verdor.
Ella fue un momentum, un yermo patio, una alacena abandonada.
Fue mi musa de piel rosada, mi cobra lisa de ojos glaucos
Fue la piedra que recogí en el estío, en el hierbaje de pino bajo.
Ella, cual potranca arisca todavía, no sabía de motivos ni de mí.
Mas sentía el regio acorde de mi piano al contemplarla yo tocando.
¡Y cuánto de Schumann había en sus pasos!
¡Cuánto de Beethoven se encendía en su mirada!
Ella fue todo un ropaje para el invierno de mi vida,
cuando aún no fenecía mi paso por el mundo.
Ella sonrió al mundo y al fin se fue andando por la senda breve
por la vereda aquella de la que no se vuelve ni se torna.
Ella eligió al fin la vida y dejó de ser mi musa: convirtióse en nada
En naderías de silencios blancos y de calderones negros.
Ella está con Dios y está en este mundo, no se ha ido aún.
Hoy en lo profundo de mis noches y en la superficie de mis días
evoco el paso de su alma por mi vida, la tierna tarde en que se fue.
Se fue para ser ella, para ser mujer y ser fecunda como nadie.
Aprendió a vivir y a elegir; no se quedó en nada. ¡Supo ser mujer!
Ella es lo sublime, fue mi todo y hoy, hoy me ríe desde lo alto.

© Gustavo Bonelli Vásquez

 Todos los Derechos Reservados

jueves, 22 de diciembre de 2016

ERES


Viniste a mi vida como un ciclón de pasión,
de ternura, sapiencia y dulzura extrema.
Viniste de muy lejos para alegrar mis días
Con amor, con bellas caricias y con besos
Fuiste y eres la alegría de mis días, el consuelo
de mil y una cuitas al oído nomas contadas
Fuiste y eres mi belleza, cada día, nueva y tierna.
Y eres mi ilusión cuando frente a mi te veo.
Eres dulce amor, sublime, prístino, cristalino
como agua que corre inocente por los valles.
Eres la canción de robles otoñales, y de arces blancos
Eres en fin, mi nívea musa en mil y un batallas,
mi noble amada... la diosa de mis días, de mis ayes;
la esclava de mis besos y la reina de mis versos.
Todo eso y más eres y serás siempre para mí.

Por Gustavo Bonelli Vásquez
Todos los Derechos Reservados

lunes, 12 de diciembre de 2016

¡Tú me fascinas!



...aquella tarde que pasamos en Bélgica, me propusiste ir a la confitería. Yo accedí con agrado y mientras aguardábamos al mozo, me dijiste:

—Tú me fascinas.

Yo te creí porque vi la sinceridad en la opalina sustancia de tus ojos… ¡Oh, Dios, qué divino puede llegar a ser el amor!

©Gustavo Bonelli Vásquez
Todos los Derechos Reservados.

Como un dios...




...y me sentí como un dios, mientras tocaba el piano. Exactamente como tú lo dijiste...!!

©Gustavo Bonelli Vásquez
Todos los Derechos Reservados

martes, 29 de noviembre de 2016

NADA NUEVO



Y si no puedes expresarme nada, ya no importa
Acostumbrado a eso estoy,
pues mi vida fue un continuo yermo.
A que nadie tenga nada para mí.
...
Si no puedes ofrecerme nada, no te aflijas,
que ello ya no es nuevo para mi
me basta y sobra con darte lo que tengo
lo que guardo y atesoro para ti!

Por Gustavo Bonelli
Todos los Derechos Reservados

viernes, 25 de noviembre de 2016

HIELO


Hielo que se extingue por minutos
 y vuelve a ser torrente de agua viva
 pareciera que albergaras mi silencio
 en el seno de tu vida.
Torturas fatuas,
 lamentos callados, pero celebrados
 regocijante alzas tu cerviz y tu cayado
 y me dejas tan sinuoso y encorvado...
No destiemples tu rictus ni me tientes
 sabes que aunque infecundo te persigo
 sabes que tus manos son mis manos ateridas
 de aquel llanto lastimero de la tarde.
Hielo, agua que ahoga y que vive aún
 bestia loca que se planta y me mira de un tirón
 Eres boca que acompaña y promesas tan fallidas
 Eres loca burbujeante agua de perdido manantial.
Oasis de Avicena, de Averroes o Maimónides
 mal situados, ya que vieron Alicante
 es la misma brisa refrescante, el mismo pozo del amor.
Todo esto me acontece si te pienso o no te pienso
 me acompasa mi delirio al contemplarte, hielo puro
 me tortura que no sepas mis canallas intenciones
 me atosiga que persistas en no verme si aún me miras.

Por Gustavo Bonelli Vásquez
 Todos los Derechos Reservados

jueves, 24 de noviembre de 2016

ANOCHE


Anoche te soñé
 y eras tú otra vez
 tú que me mirabas
 desde tu retrato de antaño.
Anoche fuiste uno en mi mundo
 comiste de tu plato y no te fuiste.
 Anoche las hormigas deambulaban
 los grillos nuevos cantaban...
Anoche fuiste un palo cantarín
 una idea cándida, recóndita
 anoche te sentí tan claro todavía.
Anoche te marchaste tarde
 no te fuiste tan callado
 anoche parloteaste y parloteaste
 hasta hinchados ya, cansarnos.
Anoche no dijiste: ¡basta ya!
 Fuiste muy claro y contundente.
 Anoche no trajiste mieles claras,
 anoche con tus llaves no me diste.
Anoche fue el fin de un día mágico...
 Entonces comprendí que había regresado
 al Jardín de las Delicias ese mago,
 ese sabio cantarín... ¡ese prodigio!

Por Gustavo Bonelli Vásquez
 Todos los Derechos Reservados

miércoles, 9 de noviembre de 2016

AURORAS SIN TI


Sé que no la tengo,
que en sus brazos no late la emoción.
¿Es que la tuve alguna vez?
Sus brazos eran ternura acartonada
sus labios eran dulzura contenida
Su pecho se inflaba con mi dicha.
Sé que no es mi amor,
que cada día podría ser, o no.
¿Pero qué magia hace que lo crea?
¿Qué artilugio llena de ilusiones mi mollera?
Han pasado cinco años ya, y no la tengo.
Sé que es corto el tiempo,
pero en mi cama, es un siglo de estar solo.
Sé que ella no es de nadie, pero una vez fue mía,
y yo fui suyo en el oasis de su boca,
en la efusión loca de aquellos sus espamos,
al demostrarme que me amaba,
que por mí desesperaba.
Sé que no la tengo, y en la triste aurora
ya no yace su adorada facha
ni sus ojos glaucos siempre en mí posados.
Sé que no la tengo ...Oh no, no la tengo ya !!!

© Gustavo Bonelli Vásquez
Todos los Derechos Reservados

jueves, 8 de septiembre de 2016

PORQUE YA ESTÁ CANSADA...



Cansada de fingir
el alma se refugia en sí misma
y columbra un paraíso ante sí
un edén que vislumbra con frenesí
En ese bello lugar se mueve
cual gacela grácil, cual corzo confiado
es el tierno amanecer de su vida
el dulce deleite de un nuevo día
Así, en las tardes suaves,
colinas nemorosas en lontananza
abrigan su cándido anhelo
alimentan su noble deseo
Para qué andar sobre cardos ?
por qué caminar pues sobre yermos ?
por qué arrastrar le existencia fútil
a través de áridos baldíos ?
Ya la noche se acerca
el tenue manto azabache
se anuncia de oscuros matices
sal de tu cueva, oh alma, y camina ...
Te aguarda la paz sosegada
el deleite de rosas y lirios
te espera tranquila y serena
la generosa dama de negro,
te llama...la fiel amiga muerte!

Por Gustavo Bonelli
Todos los Derechos Reservados

viernes, 22 de julio de 2016

AVECILLA DEL PARAÍSO



Eres como mi adorado Santo Domingo...
como estivales tardes paseando al abrigo
de tornasoladas aves del paraíso…
como la mirada de un poseso
contemplando con asombro verdes senderos de emoción…
como fulgor plateado que regresa a la orilla
para morir abrazado a su ilusión…
Eres la inmaculada vida que aun late en mí
y que aún no muere,  sabiéndose extraño en tus territorios…
Eres la infancia mía que allende los mares
reclama a su diosa cada noche…
Esa necesidad de preñar a una vestal destinada solo para mí…
el gemido de Medusa cuando aún bella,
veía que su linda vida se acababa...
Eres mil veces yo danzando al compás de un Lied de Schubert…
La magia de mil soles y un mirar de veneciano frenesí.
Eres lo que eres porque al fin, en el verdemar de tus pupilas
soy un dios que solo tú, sabes bien que te poseo en tu cotidiano despertar.

Por Gustavo Bonelli.
Todos los Derechos Reservados.

AVECILLA DEL PARAÍSO


Eres como mi adorado Santo Domingo...
como estivales tardes paseando al abrigo
de tornasoladas aves del paraíso…
como la mirada de un poseso
contemplando con asombro verdes senderos de emoción…
como fulgor plateado que regresa a la orilla
para morir abrazado a su ilusión…
Eres la inmaculada vida que aun late en mí
y que aún no muere,  sabiéndose extraño en tus territorios…
Eres la infancia mía que allende los mares
reclama a su diosa cada noche…
Esa necesidad de preñar a una vestal destinada solo para mí…
el gemido de Medusa cuando aún bella,
veía que su linda vida se acababa...
Eres mil veces yo danzando al compás de un Lied de Schubert…
La magia de mil soles y un mirar de veneciano frenesí.
Eres lo que eres porque al fin, en el verdemar de tus pupilas
soy un dios que solo tú, sabes bien que te poseo en tu cotidiano despertar.

Por Gustavo Bonelli.
Todos los Derechos Reservados.

AVECILLA DEL PARAÍSO



Eres como mi adorado Santo Domingo...
como estivales tardes paseando al abrigo
de tornasoladas aves del paraíso…
como la mirada de un poseso
contemplando con asombro verdes senderos de emoción…
como fulgor plateado que regresa a la orilla
para morir abrazado a su ilusión…
Eres la inmaculada vida que aun late en mí
y que aún no muere,  sabiéndose extraño en tus territorios…
Eres la infancia mía que allende los mares
reclama a su diosa cada noche…
Esa necesidad de preñar a una vestal destinada solo para mí…
el gemido de Medusa cuando aún bella,
veía que su linda vida se acababa...
Eres mil veces yo danzando al compás de un Lied de Schubert…
La magia de mil soles y un mirar de veneciano frenesí.
Eres lo que eres porque al fin, en el verdemar de tus pupilas
soy un dios que solo tú, sabes bien que te poseo en tu cotidiano despertar.

Por Gustavo Bonelli.
Todos los Derechos Reservados.

sábado, 16 de julio de 2016

AVECILLA DEL PARAÍSO



Eres como mi adorado Santo Domingo...
como estivales tardes paseando al abrigo
de tornasoladas aves del paraíso…
como la mirada de un poseso
contemplando con asombro verdes senderos de emoción…
como fulgor plateado que regresa a la orilla
para morir abrazado a su ilusión…
Eres la inmaculada vida que aun late en mí
y que aún no muere,  sabiéndose extraño en tus territorios…
Eres la infancia mía que allende los mares
reclama a su diosa cada noche…
Esa necesidad de preñar a una vestal destinada solo para mí…
el gemido de Medusa cuando aún bella,
veía que su linda vida se acababa...
Eres mil veces yo danzando al compás de un Lied de Schubert…
La magia de mil soles y un mirar de veneciano frenesí.
Eres lo que eres porque al fin, en el verdemar de tus pupilas
soy un dios que solo tú, sabes bien que te poseo en tu cotidiano despertar.

Por Gustavo Bonelli.
Todos los Derechos Reservados.

AVECILLA DEL PARAÍSO



Eres como mi adorado Santo Domingo...
como estivales tardes paseando al abrigo
de tornasoladas aves del paraíso…
como la mirada de un poseso
contemplando con asombro verdes senderos de emoción…
como fulgor plateado que regresa a la orilla
para morir abrazado a su ilusión…
Eres la inmaculada vida que aun late en mí
y que aún no muere,  sabiéndose extraño en tus territorios…
Eres la infancia mía que allende los mares
reclama a su diosa cada noche…
Esa necesidad de preñar a una vestal destinada solo para mí…
el gemido de Medusa cuando aún bella,
veía que su linda vida se acababa...
Eres mil veces yo danzando al compás de un Lied de Schubert…
La magia de mil soles y un mirar de veneciano frenesí.
Eres lo que eres porque al fin, en el verdemar de tus pupilas
soy un dios que solo tú, sabes bien que te poseo en tu cotidiano despertar.

Por Gustavo Bonelli.
Todos los Derechos Reservados.

lunes, 4 de julio de 2016

MELODÍA DE AMOR, ARMONÍA DE PASIÓN


El tono menor de estos días
me dice que estás presente.
Es como si trascendieras naturalidad
y arribaras a campos abemolados.
No existen becuadros para quien tanto ama,
no existen recuerdos vanos: el sostenido se queda.
No existe el yermo campo de un pentagrama sutil,
existe sólo tu mirada llena de trinos, mordentes fugaces.
El campo está lleno de suaves notas.
Cada una en su línea y otras en espacios ignotos.
Tú me recuerdas a un arpegio lleno de risas
evocas en mí el acorde más pleno...
Yo pergeño en mis manos tu vivo recuerdo
y al pasar por mi piano mis dedos glissando,
advierto que esos bemoles no fueron en vano:
Comprendo que fuiste un Andante con Motto en mi vida...
Yo trasciendo la magia dorada de un tutti,
yo descubro que toco con fuoco, con anima
y entonces no sólo eres un "ma non troppo",
sino un radiante Maestoso con molta passione!

© Gustavo Bonelli Vásquez
Todos los Derechos Reservados

jueves, 2 de junio de 2016

NOSTALGIA


Tu mirada
perdida en lontananza
recuerdos fallidos
amistades rotas
y ángeles destruidos.
Así se va la gloria
así se va el placer
así decrece la alegría
de años pasados.
Tu sonrisa ya no ríe
en su lugar hay hielo
existe el frío del recelo
la tibieza de quien no conoce.
Tus vanos anhelos te perdieron
y crearon la distancia,
la aprensión de los perdidos.
¡Ay de mí! Quedé rezagado
en la carrera de la vida,
en la maratón de las tinieblas!
¡Ay de mí! ¡No comprendí
que había que dejar de ser niño
y mirar con ojos duros a tu ser!
¡Ay de mí que aún me solazo
en aquel pasado de ensueño y gozo
en ese ayer que pergeñaste en mi alma
cuando aún con ojos prístinos,
mirabas mi deslumbrada humanidad!
Y yo me quiebro, me quiebro,
y otra vez me quedo solo...

Gustavo Bonelli Vásquez
Todos los Derechos Reservados

TU MIRAR Y TU CAMINAR


Dios mío, por qué tu mirar tiene ese
andar acompasado de tardes resignadas
y tristes… pero plenas ?

¿Por qué tu caminar me recuerda que aun joven soy
que aun conquistarte puedo...
y que si quisiera ...tú me amarías?

¿Por qué en los arreboles de tus pómulos
encuentro el sentido callado de la vida
de las suaves melodías del Edén?

¿Y por qué en el bermellón de este estío
te encuentro caminando por doquier
como si buscara una flor ...y te encuentro a ti?

© Gustavo Bonelli Vásquez
 Todos los Derechos Reservados
 ISBN Hecho el Depósito que manda la Ley

lunes, 2 de mayo de 2016

RECORDÁNDOTE


Sentado bajo la escalera de mi casa,
te recuerdo...
Bajo esos pliegues que solías acariciar:
cortinas, muebles, lámparas ...
y tu cadencioso andar
que me asaltaba cual hurón en medio del camino.
Tu mirada verdemar concentrada en una carta,
tus ojos que veían mi ser y lo escrutaban...
Tus cabellos revueltos, mal peinados de azabache
despedían un olor a ti, olor a amada.
Te recuerdo sentada sobre nuestra cama
aquella noche en que nos amamos sin medidas
y también aquel amanecer junto a tus brazos.
Así recuerda mi memoria desmemoriada por los años
tu presencia en mi vida que aún no parte.
Así evoca los momentos más cálidos y divinos a tu lado.
Así recuerda tu mirada prístina
y tu boca que profirió con frenesí un "¡Te amo!"
Mas, ¿dónde están aquellos ecos de tu voz?
¿En qué hondonada quedaron extraviados?
No sé qué artilugio se llevó lo bello...
No sé que demiurgo pretende hacerte suya.
Sabes bien que ello es pasajero porque al fin,
tu esencia quedó tatuada en mis médulas
tu ser quedó sellado en mis entrañas
y tus besos... ¡absorbidos por mi carne!

© Gustavo Bonelli Vásquez
Todos los Derechos Reservados

CALLADA INQUIETUD


Un par de ojos glaucos
Dulce botana de amor
Leve sincopa de tu caminar
Tierno recuerdo de tiempos idos...
Madera incrustada en el ébano vil
Azafrán lleno de gozo y tormento
Hoy eres un vano sitio prohibido
En el caminar de mis días.
Eres un leve mirar abstraído
Entre un haz de Muranos ya muertos
Quedan los rostros cortados
en tu carga servil de miserias.
Las beldades de antaño saludan
a un sibilino recuerdo entre flores
Eres tú agazapada en fulgores
Tu que mi piano escuchaste y amaste.
Eres un parto sin nombre
Un sinfín de dolores de muerte
Un tenue deseo agitado de amarte
Ése es tu esquema vital al quererte.
Mas mi pan no trasnocha ni clama
Tan solo te sabe tan suya y se calla
Ese pan es un trozo de vida ya muerto
Es el bramido ahogado de un toro...

Por Gustavo Bonelli Vásquez
Todos los Derechos Reservados.

jueves, 28 de abril de 2016

TU MIRADA




Provoca refugiarse en tu mirada
y perderse en los valles de tus ojos
abrigarse cada mañana con tus pupilas enamoradas.
Cada día amanece y en tus iris que contemplan
lento la llegada de un día nuevo
se advierte lasitud y calma suave de alborada.
Provoca contemplarte en cada aurora
y acelerar el día para que éste te ilumine ya de lleno
esa mirada que acompasa tus pasos suaves, cadenciosos.
Tu mirada invita a amarte y tu sonrisa a contemplarte
eres tú nomas cada vez que miras tan distante.
¡Eres tú, cuando me hablas con tus ojos y tus labios!

© Gustavo Bonelli Vásquez
 Todos los Derechos Reservados

viernes, 22 de abril de 2016

TÚ ERES MI PUERTO


He atado las amarras de mi embarcación
al muelle de tu vida… ¿No te das cuenta?
Las dársenas de tu ser me han recibido.
Mi barco es de gran eslora y gran calado…
La proa es bastante puntiaguda
la popa bastante prominente.
Sus sirenas han tocado…
Anunciando mi llegada.
Hay grúas pórtico que esperan
para sacar todo el cargamento
Pronto bajarán contenedores
Mi barco ha por fin acoderado!
Jamás pensé en puerto tan bonito
Mas, cuida este barco, te lo ruego…
Síguelo cuidando y atesorando. Es tuyo!
Pues tu eres mi único puerto!
Y yo sabré a ti conquistarte, ¡lo juro!
Con amor y con ternura.
Hasta que no quieras ya
que aquella embarcación
más nunca zarpe de tu vida!

© Gustavo Bonelli
Todos los Derechos Reservados

SOLEDAD



Soledad en la noche…
no es la soledad poblada de mi juventud
es la certeza de no saberte más mía,
la convicción de tu desamor.
Soledad nocturna,
es la prueba fehaciente de tu vanidad
el testimonio fiel de tu desinterés,
de que la primavera pasó.
Soledad y desolación,
son sustantivos fúnebres llenos de horror
negación del más bello placer,
del sentirse varón sólo para ti.
Es el rechazo rotundo,
la cortapisa ideal para un soñador
la comprobación de que todo aquí se acabó
y de que el yermo llegó.
Soledad que tiñes de ansiedad mis días
en esta existencia tan cruel
sabes bien que en la vida podré
por mujer alguna tan bello sentir.
Eres la ausencia de gozo,
pútrida carencia de todo tu ser
malévola y pérfida estafa de un dios,
¡Si es que éste hay!
Soledad tan llena de nada,
baladíes encuentros con dioses menores
procelosos desgarros de un alma
que sufre y vislumbra su fin
Eres la compañera más fiel de mi vida
en esta nocturnidad de la noche
en esta pereza de vida,
en esta resaca indolora
pero macabra al fin.
Soledad… ausencia total de tu cuerpo,
de tus formas tan bellas
de tu mirada y tu gozo…
de ése tu éxtasis tan lleno de ti…
Es duro saber que no existes ya más en mi vida
pero más duro es saber que tendré
que vivir ya por siempre sin ti.

℗ Por Gustavo Bonelli Vásquez
 Todos los Derechos Reservados

TÚ MISMA


¡No mezcles tus colores!
Tu cromatismo básico me encanta
no hagas mixtura vil de tu pureza.
Tú, que la paleta ideal de todo artista eres
mantén cerviz azul en tus tonalidades
ocres, magentas, cianes cuídalos con celo
Tú que eres deleite al despertarte
no confundas tus ayeres con tus hoyes
no pretendas ir más allá de tus vaivenes
Oh, bella y tierna, de guedejas lenes
no pretendas bucles trocar en lacias sienes
ni mucho menos rizos por hirsutas crines
Sé tú misma… Feliz me haces a tu paso
Sé la aurora… No cambies, pues me encantas…
Sé el ocaso… ¡Pues así acompañas mi fracaso!

Por Gustavo Bonelli Vásquez
Todos los Derechos Reservados

TU IMPENETRABLE MIRADA


Aquella turbadora mirada… Aquellos ojos impenetrables calaron en mi alma más cruelmente que cien lanzas, que mil dagas, que diez mil jabalinas… Aquella boca desdeñosa y cruel se apoderó de mi corazoncito de infante...
Y desde aquella tarde, no pude más conducirme normalmente en la vida. Fuiste y eres la arquitecta infame de mis desgracias amorosas.

Gustavo Bonelli
Derechos Reservados

MIS MANOS NO SON MÁS LAS TUYAS



Tras bastidores encontré la flor del ayer
no hallé a ese ángel ni a ese demonio
Encontré los quehaceres detenidos
de un pasado lóbrego y amargo
Resentido mire un baúl escondido
y contemplé tu foto… Una vez más
te fuiste aquella tarde de abril
y mis manos no son más las tuyas
Ya no llenas mis canales supremos
en tu entorno no llueve, no nieva
tus bucles no caen sutiles, no juegan…
la lúdica tarde ya no nos quiere
Fuimos felices… sí
¿Lo somos aún? …No lo sé
Sólo sé que tus ojos me hablan
y tu risa me cuenta tu vida
Cual amor de estudiantes te hallé
y tu vaciaste tus cuencos en mi
mas… que digo: fuiste mi vida
y mi vida hoy se va. ¡Qué ironía!
¿Llorarás mi partida? No lo sé.
¿Pugnarás por hallarme? Tal vez
quizá me encuentres de nuevo
tal vez tus dedos enjuguen mi rostro
Y la vida transcurre
la poca existencia se esfuma
tú no eres la misma de antes
ni Ingrid, ni Helena, ni Laura...
Eres Beatrice del Dante
Esmeralda de Hugo,
Margarita de Dumas,
la heroína, la mártir, la musa
Y así quedarás
así partirás por siempre,
así te irás de mi mente
como en la última noche de Goethe.

Gustavo Bonelli Vásquez
Todos los Derechos Reservados

ORATIO AD MARIAM SEMPER VIRGINEM


Oh Madre Mía
 Amor de mis amores
 Ocaso de perversos
 Consuelo de los pobres
 Acepta de este pecador,
 las flores de la vida
 retenlas en tu manto
 y atesóralas... ¡lo ruego!
 Mi conciencia te agradece
 mi existencia te engrandece
 mis sentidos te levantan
 anos luz, a lo mas alto ...
 Madre amada, Señora de Piedad
 Eres de Dios progenitora
 y aun retienes en tu Vientre
 el Amor, la Ternura y la Dulzura
 Virgen mía de Fátima
 Cumbre de mis cumbres
 Abogada de mis cuitas
 Acógeme en tu seno bello!
 En tu Día te recuerdo,
 como madre y mas que eso
 ¡Eres mi alma, eres mi vida!
 ¡La Gloria misma, eres mi todo!

 Por Gustavo Bonelli Vasquez
 Todos los Derechos Reservados"

martes, 19 de abril de 2016

ESPINAS INDOLORAS




Los ojos del alma
ven en el más allá
en los ensueños de la tarde,
en las ansias de las duermevelas.
Y en los pesares de la noche profunda
Siento tu alma...
tu corazón…
Y yo a tus pies,
con ansias locas de quererte,
de comprenderte.
Quedé extasiado contemplando tu sueño
como un pájaro macho contempla su nido,
y calladamente sentí una espina en el ser
una espina que no dolía,
pero sangraba.
Y no molestaba...
pero yo sufría,
sufría por el dolor de pensarte
y no tenerte…

© Gustavo Bonelli Vásquez
Todos los Derechos Reservados


Hay una luz que ilumina mis aposentos,
un recuerdo fugaz de tiempos idos.
Circunstancias muertas en un antaño lejano.

La tierna impronta de tu mirada
de tu cadencioso caminar
aunque sin gracia, por aquellos lares.
Hay un haz de esperanza que gobierna este momento
un tierno crepitar de sonrisas y miradas
que atesoré alguna vez en la reyerta de mi vida.
Ese momento tan hermoso volvió una que otra vez
por momentos en extremo gloriosos
y otros en cambio, de un negro suspirar.

Hay momentos como este que no los cambiaría yo por nada,
porque te engendra mi amada en estos claros instantes
y fuiste mía a plenitud en mi alborada.

Porque empezaste a vivir entre mis labios
y entre cortinas ansiosas empezaste a caminar.
!Dichosa tú, que andabas a tientas sin saber por qué!
Y en tu tierno deambular por entre rejas
supiste de tu dios que te creó a tientas
tan tímido de saberte suya y sin embargo, no tenerte.
Supiste de su afán por atenderte y darte dicha
de su noble entrega, de su risa al poseerte.

Ese dios fui yo mi amada, fui yo y tú... ¡Tú fuiste mía!


©Gustavo Bonelli
Todos los Derechos Reservados

domingo, 10 de abril de 2016

CUANDO ERA NIÑO



Cuando era niño
y empezaba con mis clases de piano,
sentía que necesitaba un poco más de vida
para ejecutar mi música.
Ahora siento que necesito
un poco más de música
para proseguir con mi vida.

Sí, un poco más de música,
de arte, de poesía para seguir pululando
en esta aridez de existencia que puebla mis días.

Hay momentos en que siento
que todo no es más que un sueño,
un mal sueño del que despertaré algún día;
y sí, siento que Calderón de la Barca
no estaba errado en su concepción onírica del vivir,
en su sentir dramatúrgico del devenir histórico,
de la vida misma.

Hay momentos en que no sé ya
si estoy aquí o más bien del otro lado.

Por Gustavo Bonelli
Derechos reservados

miércoles, 6 de abril de 2016

TRES VECES


Sentado en mi viejo sillón
frente al mar
te recuerdo…
Mis manos no tocan tu estilo
tus caminos brillantes
tus trechos mal vistos
Eres un enigma en mi vida
tres plantas no germinadas
dos monedas echadas en Trevi...
Eres un río muy lento
lento y falaz como todo lo tuyo
eres vino agridulce de bodega muerta.
Tres veces llamé a tu puerta
ni rastros hallé de esas revistas
no viniste a la cita de ayer...
Hoy te evoco cual pájaro herido
cual aguilucho borracho
de remilgos quedos y zafios llantos
De venir, no vendrías, lo sé
de comulgar junto a mí, tampoco
mas queda el hogar junto a ti y tu mirada
Queda pues, cual regia lección en mi vida
cual talega de experiencias llena
de sabios y nobles recuerdos… ¡pero queda!

Gustavo Bonelli
Todos los derechos reservados.

LAS DOS VIDES


No soy normal
Aléjate de mí, puedo traerte mal
aún estás a tiempo
si de pesares morir no quieres.
Así como luz destellante ves
también oscuridad innata se forma.
En mi alma dos vides se perfilan
y dos cuerpos a luchar se trenzan:
Soy luz y soy sombra.
Soy mal y bien unidos.
Soy alegre mañana que asombra
y turbios mares de sueños idos...

Por Gustavo Bonelli
Todos los Derechos Reservados

LETANÍAS HUMILDES


Tu presencia es calma y entrañas que agitan mi ser
como en un amanecer repetido y éxtasis solitario...
tu mirada pura y noble se clava en la mía y me canta
con canciones de ayer y concordias de hoy...

En el aposento del arte nuestros seres se hallan
con letanías cercanas, que claman dulzura y sosiego
tu mano ... cercana a la mía y presta a la ayuda
mis ojos, sin ver te reclaman, te sienten, te buscan.

Sin palabras me hablas y sin oírte te escucho
tu sonrojo es de mi alma alimento y bandera
Oh Ángel Bendito, inocente y firme
tierno y resoluto lucero, tu torcas mi enojo
Sainetes de párvulos se escuchan, y ríes
yo contagiado y henchido, sonrío
Acaso no sabes que tu alma es la mía?
Que tu sentir y desvelos los cubro con gozo?

Sagrada amaneces, inocente mirada...
tú, dulce tesoro, eres mi amada
yo me agazapo y alcanzarte aun no puedo
tu eres mi sol, mi esperanza y mi anhelo...¡para mí!

Por Gustavo Bonelli
Todos los Derechos Reservados

MORIR


Morir, como el héroe ignoto
como el paladín olvidado que
obtuvo los favores de tus cortes
y de mis cortes dedicadas a ti, mi alma!
Morir como el supremo ser que te dio vida
como el que creyó en tu primavera de gracia
como quien dio vida a ese tierno ideal tenido
de mil orquídeas y de frescos campos.

Morir como el enfermo de tu cruel desamor
morir como el que sigue creyendo en tu sino
como aquel que te levantó de los ayes de tu ayer
como quien jamás perdió la fe en tus pasos de ganso.
Morir como el que te llevó a mi Gloria Suprema
a despecho de tus Gólgotas y calvarios de miseria
como quien hizo grandes cosas y sublimes hazañas
por la magia de tu sonrisa, por el encanto aquel de tu mirar.

Morir envuelto en los pliegues de tu olvido,
como un mendigo pobre que jamás encontró consuelo
como aquel ser que te dio vida, y que hoy no sabe fenecer
como el que en sueños aun te siente llena de vida y de risas.

Morir como quien te siente feliz en otras latitudes
como quien carga con el oprobio de tu desamor y tu desdén
como quien se encarga de las horas fútiles y vanas
como el que en el convento se apiada de aquellos patos.

Morir sintiendo a Chopin, a Glazunov a Rachmaninov
en una tarde otoñal de Viena, sabiéndote dichosa
morir al fin, como un pedazo de escoria maltrecha
que luego de tocar, apasionado, su piano, se le bota...

Por Gustavo Bonelli
Todos los Derechos Reservados

INFINITA NOSTALGIA


Tu recuerdo... una luz al final del túnel
del túnel de mi vida oscuro e infecundo
Tus bellos hipeos de niño y nene adusto
son llamas calcinantes en mi ser.

Y las tiernas caricias de tus manos
fuegos quejumbrosos en mi faz
que te busca incesante y no te ven
en las mañanas frescas de tu vida

Los recuerdos me carcomen y me dañan
tus ecos lacerantes no acompañan
mis hirientes trazos de hombre ya maduro
mis supremos desvaríos de elefante herido.

Y vienes cual ciclón amenazante y loco
cual si fueras una hiena que no come
a devorarme cruel y mala mis entrañas
a saciarte con mi llanto y desconsuelo

No vienes, no me buscas, no te importo.
De qué vale ser el dios de tu ser si no me anhelas
De qué valen tus caricias al viento sólo dadas
Sólo apagas los arrestos de mi vida y los arrastras.

De qué vale que me sienta el dueño tuyo
Si en la aurora no me llamas ni me sueñas ?
De qué vale que ande como un loco por tu cuerpo
si no fecundo yo tu sexo con mis besos!

©Gustavo Bonelli
Todos los derechos reservados

ESA TARDE


Esa tarde conversamos
y como de costumbre,
me quedé dormido en tu regazo.
En la quietud y lasitud vespertinas
se avivó en mí tu recuerdo, tu mirada.
y se mezclaba la dulzura de la tarde
con el dolor de tu partida.
Supiste hacerme feliz y yo lloraba
supiste darme "eso" tan divino
lo hiciste de cartón y pedazos de papel
y yo los acogí con tanto amor,
con la ilusión de un niño enamorado.
Supiste ser tú en un instante y siempre
y encadenaste mi corazón al tuyo.
Supiste acogerme fuera de tu vientre,
pensando en colmarme con tus besos.
Por eso hoy mi alma no casa con el sino
cruel que te deparó el destino.
No quiere hacerse cargo de tu duelo,
no quiere que le hablen de tu muerte.
Por eso mi ser en mil te quieros se aparcó
y en un abrazo tuyo se fundió por siempre.
enjugando una lágrima tuya de valiente.
Por eso y por mucho más, mi ser no te da tregua;
porque fue engañado por la vida traicionera
de tenerte y no tenerte entre mis brazos;
porque fue eludido mil veces por tu mano
y otras mil fue acogido nuevamente
en un te quiero tan divino... y tan distante...!

© Gustavo Bonelli Vásquez
 Todos los Derechos Reservados

domingo, 3 de abril de 2016

ANSIAS


Tengo ansias de tus labios
de tu boca preciosa
de tus manos en mi rostro
de tu mirada posada en mis ojos.
Ansias de tu tiempo conjugado con el mío
de tu piel confundida en mi ternura.
Ansias de amarte con locura
de agarrar tus manos para siempre!

©Gustavo Bonelli Vásquez
Todos los derechos reservados.

miércoles, 30 de marzo de 2016

DESNUDO


Desnudo ante el devenir de los hombres
un ser sin piel ...o tal vez con piel, pero triste.
¿Por qué debo desollado andar por la vida?
¿Por qué sin piel, sin ropas, así tan frío?
La vida se ensañó y me dejó tan desprotegido.
Y esta desprotección me induce a la violencia
al desamor, a la caricia boba, a la temeridad.
Sólo mi frente llena de signos está
ininteligibles para el resto de mortales
sólo mi frente poblada está de testimonios
de señales de identidad patéticas y momias
tan relevantes y a la vez tan lacerantes.
Desde muy niño anduve desnudo por el campo
y con vergüenza tuve que soportar las miradas
de gente que con sorna, de mi sino se burló.
Desde niño anduve sin piel sobre mis órganos,
anduve con la ilusión de llegar a ser como los otros,
Es que no me había tocado la frente mía tan plana
tan múrida, tapial, tan sin igual, tan anormal.
Desnudo ando por la vida, exponiendo mis pudendas
mis inequívocas señas de ser quien soy:
Soy un hijo que Zeus desdeñó, quizá por vano,
o tal vez un semidiós no querido ni aquí ni en el Olimpo...

©Gustavo Bonelli Vásquez
Todos los Derechos Reservados

MADRUGADA


Madrugada
Te espero en mi lecho
pero no vienes, no estás.
Yo estoico me como la angustia
el dolor de no poseerte.
Mi ser pugna por ti, quiere
entre mis brazos tenerte
y protegerte.
No es verdad que seguridad
en mi no hallas, no, no es verdad
Y sentirte amada, es por demás.
Mis sentidos reniegan de lo que oyen,
mi ser se complica y se cae
Madrugada sin ti, sabe a hiel,
a escoria mala, a acíbar podrido,
porque madrugadas las mías,
las mías que inventé para ti
con la fuerza taurina que viene de mí.
Madrugada,
ven pronto a mi lecho,
te espero maltrecho
pero vivo esta quimera, esta ilusión
de amar a una diva, a un tierno amor.
De adorar a una sola, que de entre
todas, tenías que ser TÚ...

Gustavo Bonelli Vásquez
Todos los Derechos Reservados

AMARGURA


Tu recuerdo
esa daga certera
ese cáncer maldito
dolor sin igual
agua sucia y vacía
a mitad del desierto.
Tus palabras no dichas
tu mirada no alcanzada
tus muecas, tus ojos
tu pelo recogido
tu alma rondando
la de un inocente
Tu sonrisa
sainete en tono menor
nada más dos frases.
tus gestos vanos
de mujer deseada
tu autosuficiencia.
Renegridos recuerdos
valle claro no visto
la luz de tus pupilas
sin alcanzar mi belleza
reír sin reír y gozar
a pesar de no haber en verdad reído...

Gustavo Bonelli Vásquez
Todos los Derechos Reservados

martes, 29 de marzo de 2016

QUIERO


Quiero que sea nomás conmigo que hayas gozado en esta vida
Quiero ser y haber sido tu único hombre
Quiero ser el único y el último al cual hayas adorado.
Quiero ser tu rostro reflejado en el mío cada amanecer
Quiero que tus amadas pupilas me miren sólo a mí
Quiero que tus manos se posen levemente en mis sienes.
Quiero que nada más mis ojos hayan reflejado tus benditas niñas
Quiero que el pasado no progrese hacia el presente
y que el presente no corroa las mieles del mañana.
Quiero que mis recuerdos se hayan fundido con los tuyos
que me recuerdes sólo a mí, siendo yo, tu presente y tu futuro
Quiero en fin, ser tu todo, tu bien y tu alegría plena.
Quiero que tu autosuficiencia, tan amada por mí, se derrita ante mi ser
que tu altanería con los hombres, sea miel sólo para mí
Quiero al fin, verte enamorada y a la vez, tan dueña de mi ser...

Gustavo Bonelli Vásquez
Todos los Derechos Reservados

martes, 22 de marzo de 2016

REALIDAD


Yo ya no soy dueño de mis realidades,
sino de bondades donde reposa tu alma.
Yo ya despedí mis suelos
porque envejecieron, murieron
y se rieron aun yertos, de mí.
Tú ya tienes mi báculo, mi espada y corona,
con ellos has construido metálico traje
para obsequiarme el más bello sobrepelliz,
aquel que vestí la otra noche en tu alcoba
ése, con el que tú, supiste hacerme feliz.
Hoy yazco horadando en la nada y encuentro
tu amor que cual daga traspasa mis tuétanos
con artera y certera destreza de arquero.
Ese lance carcome mis órganos
y me hace temblar de agonía sombría,
me destruye y agobia
mas, aun así, permite que ría...
Hoy luzco en la playa tus divinos trajes
y lo que me reconcome hasta ayer, ya no es más
"te adoro", me han dicho tus ojos
"te extraño", me ha hablado tu boca
"¡Mi todo!", gritóme tu ser...
Y yo ante ello, transfigurado y devoto
me he vuelto un todo enamorado,
girado ardiente, hacia tu mirar
y en tus pupilas he visto las mías
y en tu boca tibia, he aplacado mi sed...!

© Gustavo Bonelli Vásquez
Todos los Derechos Reservados